Cuando alguien pregunta sobre el TLC con Colombia, la respuesta es otra pregunta : ¿por fin estuvo aprobado, y ahora qué?
El proceso hasta su firma fue largo, y todo se debio a que en Colombia la situación laboral y la protección de Derechos de los trabajadores es una de las peores en el mundo bajo los estándares de Derecho Internacional. Esa fue una de las razones para que tardara tanto tiempo en revisarse el tratado que estaba sentado calentándose en un escritorio desde hacía años.
Una de las organizaciones que más lucharon para que no se firmara el Tratado con Colombia fue la Asociación Internacional de Trabajadores de la Maquinaria y Aeroespacial (IAM), un sindicato con sede en EEUU que expuso con toda la veracidad del caso los sucesos horroríficos que vienen sucediendo en Colombia relacionados la situación que han enfrentado miembros de las uniones de trabajadores y sindicalistas y el trabajo infantil.
Según informan “Colombia continua siendo uno de los gobiernos más corruptos y volátiles del mundo así como uno de los países más peligrosos para sindicalistas” La intención de la IAM es luchar por un nuevo modelo de acuerdo de libre comercio que se base en la justicia y que haga a los trabajadores y las comunidades un prioridad. Su interés era que que hasta que el país no cambiara sus leyes para que estuvieran más acordes con los estándares de la Organización Internacional de Trabajo, no se considerara la firma del acuerdo.
Este slide muestra la situación a la que se refieren.
La IAM es una de las uniones de trabajadores más grandes de EEUU y representa más de 700.000 miembros que se encuentran bajo más de 5000 contratos en la industria aeroespacial, manufacturera, de construcción de barcos y de defensa.
Hoy, el TLC ya está firmado y las expectativas son grandes y promisorias solo si se cuenta con la información pertinente para entrar a competir cumpliendo con estándares de calidad y con la oportunidad de crear empleo y atraer inversión. Se prevé que cerca de 500 productos tienen potencial exoprtador hacia EEUU, repito, 500. Ahora, ¿no es eso una oportunidad? Desde luego que sí. El gran problema en Colombia, es que la Guerra Civil, que por consideración siginifica que el país está en Guerra consigo mismo, no permite ver las oportunidades sino que crea miedos y rechazos ante las oportunidades.
Ahora, la oportunidad para las pymes es sustancial, un sector que compone casi la totalidad de la economía nacional. Estas deben trabajar para mejorar sus productos, estándares e investigación y entrar a aprovechar las ventajas en reducción de costos y aranceles, mejorar la productividad y actualizar maquinaria.El reto está por delante para no dejarse tapar los ojos por la mentalidad reinante de que Colombia es un país vícitma de los demás, cuando la realidad nos muestra que es víctima, pero de sí mismo.






otra oportunidad esta en el TLC con canada que se firmó cerca del de EEUU